Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente

Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente y creía que luchar por lo justo tenía que ver con que todxs tengamos las mismas oportunidades, y, sobre todo, que eso no tenía ningún tipo de represalia; que sólo podíamos ganar. Y que la línea era bien nítida, sin contradicciones. 
Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente y justo leí una publicación de una piba que perdió a su amiga para siempre. Estoy enojada y triste. Pero más enojada. Porque no nos contaron, no nos prepararon, no nos cuidaron. 
Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente y lloré. Porque no soy más esa. Porque mis amigas de la infancia se desdibujan y es como si las observara a través de una ventana que soportó un aguacero y sólo le queda dejarse recorrer por gotas que terminan siempre en el mismo lugar, abajo, juntas. Pero yo no soy una de esas gotas y ya no sé cómo hacer para seguir la corriente. Ya no me sale. 
Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente y ahora tiene olor a lucha. Mucho menos pretenciosa de lo que suena. No hay otra manera. Pero no somos robots. 
Mi mamá compró el perfume que usaba cuando era adolescente y entendí que, por hoy, está bien que no pueda. Está bien dormir para no pensar. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino.

NADA MÁS VIOLENTO QUE LO ASFIXIANTE DE LOS VíNCULOS FORZADOS.

ASO día 2