Esta historia, en la que las luces y las sombras luchan en lo más profundo del alma humana y en la que se nos muestra que son nuestras decisiones las que forjan nuestro destino.
La imposibilidad de ponerle fin a los vínculos es algo que me violenta. A ver, se terminó, no nos hablamos más, no se recibe feedback, pero te siguen en twitter o FB o mail y obligan a la perpetuidad de los vínculos, de todo tipo y si hay algo que me hace bien, así como mantener amistades de mucho tiempo y a través del tiempo, así como conocer gente nueva y verse enriquecido, hay un espacio de salud en todo sentido reservado a saber cuando paso el tiempo, el vínculo se terminó y crecimos para otro lado. Me ahoga. Me violenta. Me fastidia. No quiero violentar, fastidiar, ni molestar. A crecer, a buscar a venturas nuevas, a no invadir ni exigir. A SER FELICES. cuando se termina se termina, eso es de lo más lindo también que tiene la vida. Porque los finales también tienen su encanto. Me lo dijeron muchas veces, lo digo muchas veces, lo seguiré diciendo . . . NADA MÁS VIOLENTO QUE LO ASFIXIANTE DE LOS VíNCULOS FORZADOS.
Los días lluviosos siempre se van a contar entre mis preferidos, aunque estén salpicados por las baldosas flojas de las diagonales y sea completamente imposible encontrar un taxi libre en esta ciudad enorme. La lluvia borra la maldad y lava todas las heridas de tu alma, citando al majestuoso Luis Alberto. La lluvia es Artaud y mates. La lluvia es para pensar. Los días lluviosos se prestan para las más crudas y duras reflexiones. Para tomar la decisión de por fin hacer algo para cambiar eso que tanto molesta (la misma decisión que guardo al fondo de un cajón al otro día, cuando sale el sol). La lluvia me hace valiente .
Terminé un libro, me anoté en un intercambio de mails durante el aislamiento, sentí que me ahogaba y lloré. No hice la rutina de ejercicio que desde hace 2 días dije que iba a hacer. Me levante una hora después de que suena la alarma (hay cosas que no cambian) y dejé un pedido hecho al supermercado por internet que incluye vino y chocolates. La batería del celular me dura menos del tiempo que paso despierta. Hoy me pregunté en voz alta si debería estar estudiando. Cuando me levanté, abrí el balcón de par en par y escuche el mensaje que todos los días suena por altoparlante en las calles de todas las ciudades del país: aislamiento social obligatorio preventivo, quedate en casa. Personas famosas grabando muchos spots, incluidos Los simuladores y el Duki. Nunca pensé que esos personajes pudieran estar conectados. Me quedé callada y me pareció absurdo. En estos días repetí muchas veces “esto lo contaré de vieja” porque me quedan 3 finales para recibirme pero con una pandemia mundial...
Comentarios
Publicar un comentario
Suele pasarme.
Nada que ver.
Adoré.